Las rogativas son oraciones públicas que se hace en la religión católica para pedir una solución o remedio a alguna necesidad. En el libro Las devociones de mi pueblo, de Lino Duarte Insúa se recoge una rogativa a la patrona de Alburquerque, la Virgen de Carrión, para pedir protección frente a las penurias, epidemias o malas cosechas:
En la revista Azagala nº100, Eugenio López Cano recoge varios juegos y los clasifica en lo que llama juegos de rincón, que son aquellos que él considera que pueden realizarse en un espacio más reducido, buscando la intimidad, ya que se podían jugar de diversas formas; en corro, de rodillas, sentado, etc…
A la hora de hablar de los juegos, es muy común encontrar el término de madre. Es un término que se utiliza frecuentemente como precedente antes de jugar, para referirse a la persona que se la pica.
Organización: En grupo.
Materiales: Ninguno.
Desarrollo: Para jugar a este juego, todos los niños se sientan en corro y uno de ellos, se colocará de rodillas y pondrá la cabeza entre las piernas de uno de los niños que estén sentados. Este que está sentado, hará la función de madre, llevará una mano a su hombro y con ella, irá subiendo y bajando los dedos sobre sí mismo de uno en uno, mientras canta:
«Socoquín, sococán,
de la vera, verabán,
del palacio a la cocina,
¿cuántos deditos tienes encima?»
En ese momento, sin tocar al niño que permanece de rodillas, coloca la mano encima de su espalda, indicándole al resto de niños cuántos dedos tiene que acertar. En caso de que no acierte, la madre cantará:
«Si lo hubieses atinado, no te hubiese dado…»
Y cuando acabe de cantar ese verso, le dará tantas palmadas como dedos quedaron por adivinar. Tras ello, volvería a repetirse todo el juego hasta que acertase.
Este juego, conocido con otros muchos nombres por toda España como por ‘la pídola’ o ‘a la una anda mi mula’, es uno de los más populares y antiguos. Se caracteriza por ser un juego de carrera, ya que se está en constante movimiento y, por lo tanto, con frecuente actividad física.
Organización: se juega en grupo, pero no hay un número determinado de personas.
Material: no es necesario
Desarrollo: para comenzar a jugar lo primero es echar a suertes quién va a hacer de ‘burro’. Sobre éste, que tendrá el cuerpo flexionado por el tronco y los codos apoyados en las rodillas, saltarán el resto de jugadores apoyándose con las manos en su espalda y sin tocarlo con las piernas, ya que, de lo contrario quien lo hacía pasaba a ser el ‘burro’.
El primero que saltaba decía: ‘A la una anda la mula’.
El resto de saltadores repetía lo que decía el primero en cada vuelta. Las siguientes frases que decían en cada una de ellas son:
«A las dos, el reloj.
A las tres, machaca, machaca el almirez.
A las cuatro, brinco y salto.
A las cinco, salto y brinco.
A las seis, el mejor vino que bebe el rey.
A las siete, salto y pongo mi capiruchete.
A las ocho, salto y quito mi bizcocho.
A las nueve, desata la burra y bebe.
A las diez, otra vez, si tiene sed.
A las once, llama el conde.
A las doce, le responde.
El conde de Inglaterra,
mandó desollar una perra,
con un ‘cuchillo’ de caña.
‘Ayá’rriba en la montaña,
Hay un pino,
En el pino un nido,
En el nido un huevo,
En el huevo un pelo.
Tirando de este pelito
Salen los pajaritos.
Pun-pun, que tocan a fuego.
que ya están aquí.
Pun-pun que echen a »juir'»
Tras esta última frase, el ‘burro’ da tres vueltas y sale a correr detrás de los saltadores. Si llega a coger a alguno, ese será el próximo burro.
Existe una variante del juego en donde a partir de ‘las doce’, se decía:
«A las trece, le amanece
A las catorce, huir ladores
Que le roban los calzones
A las quince, repartirse»
Al terminar esa frase, los saltadores corrían a esconderse y llamaban al ‘burro’ para que los buscase.
Gracias al Museo Etnográfica Extremeño González Santana, se sabe que también se jugaba cantando:
«Una dola,
tela catola,
quina quinete
estaba la reina
en su gabinete,
vino Gil
y apagó el candil
candil, candilón
cántalas bien
que las veinte son».
Cabe añadir, que hay una variante del juego que es diferente porque todos los participantes van siendo burros, a la vez que saltadores, y que consiste en que todo el que va saltando, se coloca de burro a continuación, produciéndose así una larga fila de burros sobre la que van saltando todos y cada uno de los integrantes del juego.
En la revista Azagala nº100, Eugenio López Cano recoge varios juegos y los clasifica en lo que llama juegos de rincón, que son aquellos que él considera que pueden realizarse en un espacio más reducido, buscando la intimidad, ya que se podían jugar de diversas formas; en corro, de rodillas, sentado, etc…
A la hora de hablar de los juegos, es muy común encontrar el término de madre. Es un término que se utiliza frecuentemente como precedente antes de jugar, para referirse a la persona que se la pica.
Organización: En grupo.
Materiales: Ninguno.
Desarrollo: Estando todos los niños sentados en corro, uno de ellos se levanta y recita el siguiente verso:
«Paco, la bicicleta; Paco, el camión;
Paco no quiere a nadie; Paco baila de tacón.»
Cuando esté diciendo el último verso, lo dirá mientras va andando de tacón.
También conocido como “juego de la soga”, es uno de los más tradicionales. Se trata de un juego de agilidad que existe desde hace siglos ya que se han encontrado descripciones muy detalladas en escritos antiguos provenientes de las civilizaciones fenicias, egipcias y chinas.
Hay teorías que sitúan el origen de la comba entre los artesanos del antiguo Egipto, quienes se divertían saltando por encima de las cuerdas de esparto. Esto llevó a los niños a realizar esta práctica para divertirse y a los marineros a propagarla en cada uno de sus viajes.
En cuanto a China, se tienen referencias de que era una de las actividades favoritas que realizaban en la fiesta de año nuevo.
Además, en las propias pinturas se puede ver el auge de esta actividad y como es conocida y llevaba a cabo desde hace muchos años. Un ejemplo de ello sería el cuadro ‘Saltando a la comba, La Granja’ (1907) de Joaquín Sorolla y Bastida.
En sus comienzos, era un juego de hombres, pero una vez que se fue extendiendo hasta llegar a España, el juego de la comba comenzó a practicarse casi exclusivamente por niñas, aunque con el tiempo y una mentalidad más actual y abierta, se ha considerado como una actividad aeróbica que aporta muchos beneficios en la salud, por lo que está dirigida a ambos géneros.
Organización: a la comba se puede jugar tanto individualmente como en grupo.
Materiales: una cuerda de esparto.
Desarrollo: consiste en saltar alrededor de una cuerda más bien gruesa. Si juega una sola persona, hará girar la cuerda sobre su cabeza y debajo de sus pies, saltando cada vez que pasa por debajo de estos. Sin embargo, si se juega en grupos, dos personas cogerán los extremos de la cuerda, haciéndola girar. Mientras tanto, el resto de personas entrarán por un extremo, saltarán en medio de la cuerda y cuando quieran salirse tendrán que hacerlo por el extremo opuesto. Así una y otra vez, por turnos de uno en uno, aunque también existe la modalidad de que sean varias personas las que se metan por un extremo y coincidan saltando en el centro de la cuerda, mientras esta gira. Para esta forma de jugar, el requisito imprescindible es que la cuerda sea lo suficientemente larga. Ya sea en grupo o individualmente, en el momento que alguno falla, éste se coloca en uno de los extremos de la comba para darle movimiento y esa otra persona participa saltando a la comba.
El juego de la comba siempre se ha jugado al aire libre, en sitios como la calle, el parque, el campo o los patios del colegio. Con las nuevas tecnologías se está perdiendo y eso conlleva también la pérdida de composiciones del cancionero popular y muchas expresiones utilizadas en el juego infantil. Algunas de ellas son:
Al pasar la barca:
“Al pasar la barca
me dijo el barquero
las niñas bonitas
no pagan dinero.
yo no soy bonita
ni lo quiero ser
tome usted los cuartos
y a pasarlo bien”.
Al pasar por Toledo:
Al pasar por Toledo
me corté un dedo,
me salió sangre
y la Marimorena
me dio un pañuelo
para limpiarme.
Y después del pañuelo
me dio una cinta
para mi pelo,
y después de la cinta
me dio recuerdos
para mi abuelo».
Al cocherito leré:
“Al cocherito, leré
me dijo anoche, leré
que si quería, leré
montar en coche, leré.
Y yo le dije, leré
con gran salero, leré
no quiero coche, leré
que me mareo, leré”.
Un, dos, tres: pluma, tintero y papel:
“Una, dos y tres
Pluma, tintero y papel
para escribir una carta,
a mi querido Miguel.
En la carta le decía,
recuerdos para tu tía.”
A esta lista también pertenecen otras canciones más antiguas que con el tiempo se han ido perdiendo. Un ejemplo de ellas sería la de ‘Pan, vino y tocino’, que se cantaba mientras se aumentaba la fuerza e intensidad del giro de la comba. El que aguantara más tiempo saltando, es el que ganaba.
«Pan, vino y tocino’
‘En la mesa del cura
hay pan, vino y tocino
ino ino ino ino
ino ino ino ino.’
Fuentes:
Un saltador o cuerda de saltar, Pieza del Mes enero 2008. Consorcio Museo Etnográfico Extremeño González Santana https://museodeolivenza.com
Sala de juguetería. Consorcio Museo Etnográfico Extremeño ‘González Santana’, 2015 https://issuu.com
Hernández Gamo, Esther. Colección de juegos infantiles: La Comba (2010) http://museodeljuego.org
En la revista Azagala nº100, Eugenio López Cano recoge varios juegos y los clasifica en lo que llama juegos de rincón, que son aquellos que él considera que pueden realizarse en un espacio más reducido, buscando la intimidad, ya que se podían jugar de diversas formas; en corro, de rodillas, sentado, etc…
A la hora de hablar de los juegos, es muy común encontrar el término de madre. Es un término que se utiliza frecuentemente como precedente antes de jugar, para referirse a la persona que se la pica.
Organización: En grupo.
Materiales: Ninguno.
Desarrollo: Mientras todos los niños están sentados, en corro, y repitiendo, sin parar, “cucú, cucú, cucú…”, uno de ellos, que hace de madre, recita deprisa la siguiente estrofa:
«Cuquito del rey, palo de escoba,
dime, ¿cuántos añitos faltan para mi boda?»
Al final se cuentan todos los cucús que se han dicho hasta que la madre acaba la estrofa y eso son el total de años que faltan para casarse.