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Vocabulario de Táliga

Vocabulario

A

  • Acerón: acederón, hierba de flor amarilla, que los labriegos comen cocida y en ensalada.
  • Algamula: argamula o lengua de buey.

C

  • Cartacho: tarabilla común.

CH

  • Churumbela: lavandera común.

G

  • Garapita: vaca de cuernos altas.
  • Grillo ralo: alacrán cebollero.

R

  • Rencoyo: carnero con un solo testículo.

S

  • Sapo calderero: escuerzo.

T

  • Trinchote: pinzón vulgar.

Fuentes:

Feria “Táliga, Dehesa y Toro”

La localidad de Táliga, situada al sur de la comarca de los Llanos de Olivenza, a la que pertenece, celebra desde el año 2010 su propia feria en honor al mundo del toro. El nombre que recibe esta feria es “Táliga, Dehesa y Toro” y es celebrada durante un fin de semana de cada abril.

Esta feria se trata de un proyecto que el propio Ayuntamiento de la localidad promueve para poner en valor la dehesa y el toro, que a lo largo de los siglos han sabido conjugarse para mantener un ecosistema natural irrepetible.

Con ella se pretende potenciar la tauromaquia y, por supuesto, también el turismo ya que consiguen numerosas visitas a abundantes ganaderías bravas de la comarca.

Las actividades que conforman esta feria taurina son numerosas. Entre ellas pueden destacarse: presentaciones relacionadas con el toro bravo, degustaciones de carne de toro de lidia, exposiciones del Museo Taurino de Badajoz u otras entidades relacionadas con el toreo, coloquios, talleres de tauromaquia, encierros infantiles y en general actividades relacionadas con el mundo del toro y su crianza en la dehesa. Hay que añadir también que se monta un tentadero en la plaza de toros portátil de la localidad.

En definitiva, se trata de un evento que mezcla sostenibilidad, gastronomía, deporte, cultura y arte y, después de las ediciones celebradas, el deseo del Ayuntamiento de Táliga es que ésta sea declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.

Fuentes:

La Tía Cabalganta

La Tía Cabalganta, cuyo nombre no se conoce, era una vecina de Táliga. Se caracterizaba por ser una mujer muy salerosa, divertida y guapa.

Cuando era joven, durante las fiestas patronales de la localidad, conoció a un forastero del que se enamoró. Tras incontables promesas de amor eterno y de matrimonio inmediato, él huyó una mañana, abandonándola así a su suerte y dejándole el corazón roto. Debido a esto fue despreciada y rechazada por los vecinos del pueblo porque había perdido su “honor”. Esto desembocó en un cambio de actitud y de carácter en la joven. Sus modales ya no eran los de antes y su personalidad tampoco, logrando así ser temida por los mismos vecinos que la rechazaron.

La joven decidió abandonar el pueblo y se fue a vivir a un molino que se encontraba abandonado junto a la rivera de Táliga, en dónde sobrevivía comiendo los productos del campo que los ganaderos y pastores la veían recoger. Incluso algunos cuentan que llegaron a verla de noche frente al molino con un gran caldero, a la luz de la luna, haciendo conjuros y elaborando pócimas. Es por ello por lo que comenzaron a llamarla “bruja”.

Allí, viviendo aislada y con la mala fama que había cogido en su pueblo, su carácter se fue convirtiendo cada vez más hostil y, por la experiencia que había tenido con su amado, su resquemor hacia los hombres acabó transformándose en odio, sobre todo hacia los forasteros.

Después de un tiempo que llevaba viviendo en el molino, se le ocurrió habilitar una de las habitaciones del mismo, ubicado en el camino que va de Higuera de Vargas a Barcarrota, para recoger a los viajantes que por allí pasaban. Éstos se sentían afortunados por contar con una posadera hermosa y una cama limpia. Pero, según la leyenda, ningún hombre que entraba en la posada salía con vida de aquel lugar. Según se cuenta, fueron quince los hombres asesinados a manos de la Tía Cabalganta, que los degollaba y después los enterraba en un huerto cercano.

Todo el mundo murmuraba sobre las desapariciones de los hombres, pero por miedo a los conjuros que podría hacerle la joven, no la denunciaron nunca. Aunque, el miedo hacia ella desapareció una fría noche de tormenta cargada de una fuerte lluvia, truenos y relámpagos, desde la que dejaron de verla con vida.

Hay personas que afirman que fue ahogada a causa de la crecida de la rivera y tras ser arrastrada por la corriente, llevándose lejos su cuerpo. Otros dicen que murió por un rayo justiciero y también se cuenta que fue ejecutada en Olivenza tras capturarla por ser asesina en serie. Sin embargo, se dice que un tiempo después de aquella noche, un vecino que se dirigía a trabajar, se le hizo ver a una mujer esbelta y hermosa en el huerto donde la Tía Cabalganta enterraba a sus víctimas y ésta estaba intentando huir entre los matorrales porque estaba siendo perseguida por espectros de unos cuerpos degollados.

Ilustración de “Rutas mágicas por la provincia de Badajoz”. Autor: Borja González Hoyos.

Fuentes:

  • La Tía Cabalganta, una asesina en serie entre la realidad y la leyenda. Israel J. Espino, 2017 https://blogs.hoy.es
  • Escolares del Colegio Sagrado Corazón trabajan en el Museo la Leyenda de la Tía Cabalganta. Museo de Olivenza. https://museodeolivenza.com
  • La terrorífica y triste historia de la tía cabalganta: asesina de hombres repudiada por sus vecinos. Cuarto Milenio, 2021 https://www.cuatro.com
  • Fotografía de la portada (Borja González): https://blogs.hoy.es

Cachuela Ibérica

 

La cachuela ibérica en uno de los productos procedentes del cerdo más populares de Extremadura. Resulta un alimento muy socorrido, sobre todo en los desayunos de la provincia de Badajoz.

 

Ingredientes:

– Manteca de cerdo

– Hígado de cerdo

– Ajos laminados

– 4 cucharadas soperas Pimentón de la Vera

– 1 hoja de laurel

– 4 Clavos

– 1 cdta. Nuez moscada

– 1 cdta. Pimienta negra

– 1 cdta. Comino

 

Elaboración:

En primer lugar, se echa la manteca de hígado de cerdo en una olla y esperamos hasta que se derrita poco a poco. Para ello, no hay que poner el fuego muy fuerte ya que esta puede quemarse.

Una vez derretida, se echan los dientes de ajo laminados y cuando se doren, se incorporan a la olla el hígado de cerdo, la hoja de laurel, los 3 clavos, la nuez moscada, la pimienta negra y el comino.

Empezamos a remover para que se integren todos los sabores y dejamos que se cocine durante 10 minutos. Una vez transcurrido ese tiempo, se retiran las láminas de ajo y el hígado y reservamos. El laurel lo tiramos.

Pasamos los hígados y los ajos a una batidora y se le echa varias cucharadas de la manteca cocinada, para conseguir la consistencia deseada.

Cuando la manteca de cerdo está más templada, se le echa el pimentón de la vera porque si se echa cuando está caliente, se quema. Para finalizar, los higaditos batidos se echarán en la mezcla de la manteca con el pimentón y se remueve bien.

 

Fuente:

El fuero del Baylio

Según un dicho popular de Alburquerque, a la pregunta “¿Qué es el Fuero del Baylio?” se podría responder con “que lo mío es tuyo y lo tuyo es mío”.

El Fuero del Baylio es el último reducto del derecho foral en Extremadura, el único que ha sobrevivido a día de hoy sin apoyo de los poderes públicos. Una costumbre que todavía hoy rige en Ceuta y en 19 localidades de provincia de Badajoz:

  • Alburquerque
  • Alconchel
  • Atalaya
  • Burguillos del Cerro
  • Cheles
  • Fuentes de León
  • Higuera de Vargas
  • Jerez de los Caballeros y sus pedanías
  • La Codosera
  • Oliva de la Frontera
  • Olivenza y sus pedanías 
  • Táliga
  • Valencia del Mombuey
  • Valencia del Ventoso
  • Valle de Matamoros
  • Valle de Santa Ana
  • Valverde de Burguillos
  • Villanueva del Fresno
  • Zahínos

Es un derecho que afecta al régimen económico matrimonial y consiste en la comunicación de todos los bienes aportados por los desposados y en la posterior partición por mitad al liquidarse la sociedad conyugal. Es una costumbre bastante antigua que ahora pertenece a Portugal y a España, por la cual todos los bienes que los cónyuges lleven al matrimonio y los que se adquieran posteriormente, se hacen comunes. 

Su origen procede de la concesión que una Baylio o un bayle hace a Jerez de los Caballeros. El Baylio era aquella autoridad o cargo principal en algunas órdenes militares, como la del Temple, en la que regía la baylía o bayliato, una circunscripción de carácter local que comprende una villa o lugar y su término.

El Fuero del Baylío viene a afectar al régimen económico matrimonial, este régimen será el de comunidad universal, de bienes y ganancias. Esto es que, no se distingue entre los bienes raíces, los aportados, y los adquiridos o gananciales. 

El contenido del Fuero del Baylío es que todos los bienes aportados al matrimonio por cualquiera de los cónyuges y cualquiera que sea su naturaleza y forma de adquisición, se comunican y sujetan a partición como gananciales. Se fusiona así todo el patrimonio aportado por cada cónyuge al matrimonio y todo el patrimonio adquirido por cada uno de ellos con posterioridad a la celebración del mismo. En correlación con este bien activo, el pasivo también tendrá esa comunidad absoluta, y por ello, todas las deudas contraídas por cualquiera de los cónyuges serán de cargo del patrimonio común. 

Como apunta Juan Mahíllo Santos en su obra «Estudio sobre el Fuero de Baylío” (J. MAHILLO SANTOS. «Estudio sobre el Fuero de Baylío», en Revista de Estudios Extremeños, T. XIV, 1958.), el derecho germánico dotó a la mujer de un poder o capacidad de obrar, análoga a la del marido, aunque de más limitada extensión. De esta manera, los bienes ganados pueden haber llegado al patrimonio matrimonial bien por la actividad del marido, bien por la de la mujer. Con ello, “se rompía con el régimen del derecho romano, que consideraba que en el matrimonio […] era el marido el único que tenía poderes”. 

Es una costumbre que fue nació y fue desarrollándose en una sociedad que nada tiene que ver con la actual, en la que se consideraba que la única forma que había de disolver un matrimonio era por la desaparición de uno de los cónyuges. 

En este estudio del Fuero del Baylío, es necesario hacer referencia a la costumbre análoga, sino idéntica, de Portugal. Teófilo Borralo Salgado en su obra «Fuero del Baylío. Estudio histórico jurídico» (T. BORRALLO SALGADO. Fuero del baylío. Estudio hist6rico jurídico. Badajoz, 1915.) sostiene que el antecedente del Fuero del Baylío es la Carta de Metade portuguesa.

Parece que desde el Siglo XII, al menos, y como régimen convencional o supletorio, comenzó a usarse tal costumbre en Portugal. Y a ella se alude por primera vez por escrito en el Libro N, título XII de las Ordenanzas Alfonsinas de 1.446:

«costumbre fue en estos Reinos, largamente usada y juzgada, que donde el casamiento es hecho entre marido y mujer por Carta de Metade, donde en tal lugar por uso se partan los bienes por mitad a la muerte … Y esta costumbre fue fundada que cuando el casamiento es consumado, la mujer tiene la mitad de los bienes que ambos lleven.»

Aquí se determina ya la existencia de la Carta de Metade, como costumbre antigua usada y consentida, mandando que con arreglo a ella se partan por mitad los bienes a la disolución del matrimonio por muerte del marido, y prohibiendo a éste vender bienes raíces sin expreso consentimiento de su mujer, que en esencia es lo que constituye la norma consuetudinaria plasmada en el Fuero del Baylío.

En el mismo documento habla del caso peculiar de Olivenza, la cual se rige por la Carta de Metade debido al régimen jurídico que rigió durante cinco siglos, hasta 1801 que pasó a formar parte del reino de España. Lo mismo se podría decir al hablar de la Codosera, donde nunca rigió el Fuero o de Alburquerque, que nunca perteneció al Bayliato de Jerez y, por tanto, nunca pudo haber un Fuero del Baylío pero sí una Carta de Metade que pasaría a llamarse Fuero del Baylio cuando la localidad se volvió a incorporar a España.

Fuentes: