Category: 01 Olivenza

Cachuela Ibérica

 

La cachuela ibérica en uno de los productos procedentes del cerdo más populares de Extremadura. Resulta un alimento muy socorrido, sobre todo en los desayunos de la provincia de Badajoz.

 

Ingredientes:

– Manteca de cerdo

– Hígado de cerdo

– Ajos laminados

– 4 cucharadas soperas Pimentón de la Vera

– 1 hoja de laurel

– 4 Clavos

– 1 cdta. Nuez moscada

– 1 cdta. Pimienta negra

– 1 cdta. Comino

 

Elaboración:

En primer lugar, se echa la manteca de hígado de cerdo en una olla y esperamos hasta que se derrita poco a poco. Para ello, no hay que poner el fuego muy fuerte ya que esta puede quemarse.

Una vez derretida, se echan los dientes de ajo laminados y cuando se doren, se incorporan a la olla el hígado de cerdo, la hoja de laurel, los 3 clavos, la nuez moscada, la pimienta negra y el comino.

Empezamos a remover para que se integren todos los sabores y dejamos que se cocine durante 10 minutos. Una vez transcurrido ese tiempo, se retiran las láminas de ajo y el hígado y reservamos. El laurel lo tiramos.

Pasamos los hígados y los ajos a una batidora y se le echa varias cucharadas de la manteca cocinada, para conseguir la consistencia deseada.

Cuando la manteca de cerdo está más templada, se le echa el pimentón de la vera porque si se echa cuando está caliente, se quema. Para finalizar, los higaditos batidos se echarán en la mezcla de la manteca con el pimentón y se remueve bien.

 

Fuente:

Los guarritos

El juego de los guarritos era uno de los más populares en la comarca de los Llanos de Olivenza. En especial, se practicaba mucho tanto en Barcarrota como en Olivenza. En este último es el más popular.

La expresión utilizada para referirse a un hoyo en el terreno de juego es la de “gua”, de ahí a que los juegos en los que éste se haga, la llevan en su nombre. Ejemplo de ello serían “los guarritos” y “chinche y gua”.

  • Organización: entre cinco y siete jugadores
  • Material: pelota de tenis (o alguna del mismo tamaño)
  • Desarrollo: con el orden establecido de los jugadores, estos hacen su gua (hoyo en la tierra) pegado a la pared y han de colocarse aproximadamente a unos tres metros de los mismos. Empieza a tirar la pelota el primer jugador, habiendo dos posibles opciones: meter o no meter la pelota en el “gua”. En el caso de no conseguirlo, le tocaría el turno al siguiente y así sucesivamente.  Sin embargo, si éste logra que caiga dentro de algún “gua”, todos los participantes se alejan excepto el jugador al que pertenece dicho agujero, que tiene que correr hacia la pelota para darle con ella a alguno de sus compañeros. Si lo hace, se le pone una piedrecita al jugador en cuestión. Sin embargo, en caso de no darle, la piedrecita sería para el que tiró la pelota.

El participante que obtiene tres piedras en su “gua”, tiene que tirar la pelota contra la pared y desde donde ésta cae, el resto de participantes tiene que tirarle tres pelotazos antes de continuar el juego.

 

Fuente:

La hormiga y el garbanzo

Érase una vez, una hormiga que se encontró un garbanzo y lo

iba a llevar a su hormiguero. Pero, cuando iba subiendo un

árbol, se le cayó el garbanzo por un agujero y no lo pudo

coger. Así que fue al hortelano y le dijo:

–Hortelano,

corte su arbolito,

para que yo pueda

sacar mi garbancito.

Y el hortelano le dijo que no. Entonces la hormiga fue al alguacil y le dijo:

–Alguacil, prenda al hortelano,

que no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

sacar mi garbancito.

Y el alguacil le dijo que no. Luego, la hormiga fue al alcalde y le dijo:

–Alcalde, prenda al alguacil, que el carcelero no quiere prender

al hortelano,

que no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

coger mi garbancito.

Y el alcalde le dijo que no. Después, la hormiga fue al rey y le dijo:

–Rey, riñe al alcalde, que el acalde no quiere prender al alguacil,

que el alguacil no quiere prender al hortelano,

que no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

coger mi garbancito.

Y el rey le dijo que no. Fue entonces la hormiga a la reina y le dijo:

–Reina, riñe al rey, que el rey no quiere reñir al alcalde, el acalde

no quiere prender al alguacil, el alguacil no quiere prender al

hortelano,

y el hortelano no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

sacar mi garbancito.

Y la reina le dijo que no. Fue entonces la hormiga al ratón y le dijo:

–Ratón, roe el cordón a la reina, que la reina no quiere reñir al

rey, el rey no quiere reñir al alcalde, el acalde no quiere prender al

alguacil, el alguacil no quiere prender al hortelano,

y el hortelano no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

coger mi garbancito.

Y el ratón le dijo que no. Fue después la hormiga al gato y le dijo:

–Gato, cómete al ratón, que el ratón no quiere roer el cordón a

la reina, la reina no quiere reñir al rey, el rey no quiere reñir al

alcalde, el alcalde no quiere prender al alguacil, el alguacil no quiere

prender al hortelano,

y el hortelano no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

coger mi garbancito.

Y el gato le dijo que no. La hormiga fue a casa del perro y le dijo:

–Perro, muerde al gato, que el gato no quiere comerse al ratón,

el ratón no quiere roer el cordón a la reina, la reina no quiere reñir

al rey, el rey no quiere reñir al alcalde, el alcalde no quiere prender

al alguacil, el alguacil no quiere prender al hortelano,

y el hortelano no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

coger mi garbancito.

Y el perro le dijo que no. La hormiga fue al palo y le dijo:

–Palo, pega al perro, que el perro no quiere morder al gato, el

gato no quiere comerse al ratón, el ratón no quiere roer el cordón

a la reina, la reina no quiere reñir al rey, el rey no quiere reñir al

alcalde, el alcalde no quiere prender al alguacil, el alguacil no quiere

prender al hortelano,

y el hortelano no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

coger mi garbancito.

Y el palo le dijo que no. Fue la hormiga a la candela y le dijo:

–Candela, quema al palo, que el palo no quiere pegar al perro,

el perro no quiere morder al gato, el gato no quiere comerse al

ratón, el ratón no quiere roer el cordón a la reina, la reina no quiere

reñir al rey, el rey no quiere reñir al alcalde, el alcalde no quiere

prender al alguacil, el alguacil no quiere prender al hortelano,

y el hortelano no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

coger mi garbancito.

Y la candela le dijo que no. Fue la hormiga a una charca y le dijo:

–Agua, apaga la candela, que la candela no quiere quemar el

palo, el palo no quiere pegar al perro, el perro no quiere morder al

gato, el gato no quiere comerse al ratón, el ratón no quiere roer el

cordón a la reina, la reina no quiere reñir al rey, el rey no quiere

reñir al alcalde, el alcalde no quiere prender al alguacil, el alguacil

no quiere prender al hortelano,

y el hortelano no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

coger mi garbancito.

Y el agua le dijo que no. Entonces fue al buey y le dijo:

–Buey, bébete el agua, que el agua no quiere apagar la candela,

la candela no quiere quemar el palo, el palo no quiere pegar al

perro, el perro no quiere morder al gato, el gato no quiere comerse

al ratón, el ratón no quiere roer el cordón a la reina, la reina no

quiere reñir al rey, el rey no quiere reñir al alcalde, el alcalde no

quiere prender al alguacil, el alguacil no quiere prender al

hortelano,

y el hortelano no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

coger mi garbancito.

Y el buey le dijo que no. Fue la hormiga al carnicero y le dijo:

–Carnicero, mata al buey, que el buey no quiere beberse el agua,

que el agua no quiere apagar la candela, la candela no quiere quemar

el palo, el palo no quiere pegar al perro, el perro no quiere morder

al gato, el gato no quiere comerse al ratón, el ratón no quiere roer

el cordón a la reina, la reina no quiere reñir al rey, el rey no quiere

reñir al alcalde, el alcalde no quiere prender al alguacil, el alguacil

no quiere prender al hortelano,

y el hortelano no quiere

arrancar su arbolito,

para que yo pueda

coger mi garbancito.

Y le dijo el carnicero:

–¿Qué no? Pues ahora mismo voy para allá y mato al buey.

La hormiga fue al buey y se lo dijo; y este contestó:

–¿Que el carnicero me quiere matar a mí? Pues yo me bebo el agua.

Cuando oyó esto el agua, contestó:

–¿Qué el buey me quiere beber a mí? Pues yo apago la candela.

La hormiga fue a la candela y esta le dijo:

–¿Que el agua me quiere apagar a mí? Pues yo quemo al palo.

Dijo el palo:

–¿Que la candela me quiere quemar? Pues yo pego al perro.

Dijo el perro:

–¿Que el palo me quiere pegar a mí? Pues yo muerdo al gato.

Dijo el gato:

–¿Que el perro me quiere morder a mí? Pues me como al ratón.

Dijo el ratón:

–¿Que el gato me quiere comer a mí? Pues yo voy a roer el

cordón a la reina.

Dijo la reina:

–¿Que el ratón me quiere roer el cordón? Pues yo riño al rey.

Dijo el rey:

–¿Que la reina me quiere reñir? Pues riño al alcalde.

Dijo el alcalde:

–¿Que el rey me quiere reñir? Pues yo prendo al alguacil.

Dijo el alguacil:

–¿Que el alcalde me quiere prender? Pues yo prendo al hortelano.

Dijo el hortelano:

–¿Que el alguacil me quiere prender? Pues yo corto mi arbolito.

 

Y así, el hortelano

arrancó su arbolito,

y la hormiga pudo

coger su garbancito.

Y colorín, colorado,

este cuento se ha acabado.

Fuentes:

Dichos de Olivenza

En Olivenza tienen su propia forma de hablar y expresarse, en la que utilizan la mezcla del español y el porgués.

A continuación, se exponen los dichos más conocidos en esta población rayana:

-A yenti ve cara, mas nau ve curasois.

-Mientras u pau vai y veim, folgas en as costas.

-Cascais, Cascaisiños, Magayoa y Pasariños.

-Te doy un bife que te pongo en los Arrifes.

-Preguntas más que las Marzalas.

-Orguyu en xenti pobri, pedu de burra veya.

-Nao fasas malí a tensias que te vaña bein.

-Ser de faca na perna.

-Ter mais remendus que a corela da Coitada.

-Ora buenu! quem mais tem, mais guverna.

-A cabra que salta u bardu volta a saltari otra ves.

-Si a Candelaria llora u inverno está fora mais si no llora, ni dentro ni fora.

-Sabe Dios donde habrá cagao la primera mierda. (cuando viene un forastero)

-Maridito mío vete a arar que ya viene claro por el corral.

-Sarna con gusto no pica, pero mortifica.

-Sigún é a coisa, asi é u faladeru.

-Cordas de viola pur fora y paum bularentu pur dentru.

-A visita du Xicu Pestana: foi por_ urna tardi y estevi tres dias y tres noites.

-Pur a noiti si, si, y pura mañé, murri.

-Te avó foi un falador sempiternu, te pai murreu falandu y tú na morris, matas.

-Us tres da vida airada: cocó, renete y fachada y u seu camarada.

-Quem ten padrinho, baptiza-se.

-En esta terruca, quen nau trabalha na manduca.

-Inés me dejó por Blas, cual de los lres perdió más.

-Al «avío», que se vá el tío.

-Es de periquillo alzado.

-Deta lá as contas.

-A festa en Marzu, muita fomi o muitu mortazu.

-Us pintus en Sao Joao, p’a esterquera vau.

-Hoy está el día de les tres «B»: bota, baraja y brasero.

-Los trabajos hacen a la gente espantajos.

-Guarda o meyor tisou pa o meis de Sao Joao.

-Correr la piogada. (ajustar las cuentas)

-Tanto apaleo. (tanta conversación)

-No quiero estar con la pendensia. (con cargos de algo)

-No quiero estar a obedensias. (estar sujeta a órdenes)

-Con esto me gobierno. (lo que gano)

-As festas do careto. (martirizar)

-Trás lá u asucri. (dame el azucarero)

-Parece que fuistes a la pida. (cuando hay mucho dinero en menudo)

-Morcela de pretu, atari y pendurari.

-Estamos con la tarea. (trabajando)

-Andar a los trambullones. (andar mal)

-Obra de fallanca. (obra mal hecha)

-Estar en pancas. (estar en vilo)

-Quen u mamó, mamó.

-Formar zarabayos. (hacer jaleo)

-Fondayus du café. (asientos del café)

-Yenti de Lisboa en Santarem, no va bem.

-U Entrudu em a rua, a Festa en casa.

-Arco iris al poniente, suelta los bueyes y vente.

-Si las palmeras del paseo están mirando al Cristo de la Piedad, a los tres días lloverá.

-De gavilla a gavilla, hambre amarilla.

-San Blas bendito, que se ahoga este animalito.

-Tiempo de las habas verdes. (sin vender nada)

-Fai un sol de carayu.

-E comu u caroxu da amexa, nem dá nem dexa.

-E pasianti en corti y revolvedori de esquinas (al que no quiere trabajar y presume)

-Un añito más, un lacito más.

-Tu que no puedes, llévame a cuestas.

-Hay moquillo. (no hay dinero)

-Caldu fervidu, gosto perdidu.

-Quien quiera saber, mentiras con él cumplir y mentir.

-Meter espina para sacar sardina.

-Si el pulero tuviera abejas nadie entraría en él; pero corno hay miel, todos entran en él.

-Jugar a la soga. (jugar a la comba)

-U burru da tarefa. (el burro de la tinaja)

-Es un baulé. (quien cambi,a de opinión y manera de ser, veleta)

-Sapatiños de batir a porta. (se ponen cuando se va de visita, o en casos solemnes, se tienen reservados para ello).

-A nidu fetu, pega morta. (quiere decir que cuando uno ha luchado en la vida y ha conseguido un bienestar, se tiene que morir)

-Ir de cú tremidu. (que viaja mucho, que tiene poco asiento)

-Arcus da bella pura tardi, nao ven en balde.

-No tiene duda (al preguntar por la salud)

 

Pero, uno de los dichos más populares es:

“Las mujeres de Olivenza no son como las demás porque son hijas de España y nietas de Portugal”

 

Fuentes:

  • Rita Asensio (1997). Dichos oliventinos; Págs. 11-19

Vocabulario de Olivenza

Olivenza se caracteriza por ser bilingüe, ya que se habla en español y en portugués.

El portugués de Olivenza se llama “Fala de Xalima”. Esto es fruto de su nacimiento en el siglo XIII en territorio español. No pasó mucho tiempo cuando pasó a formar parte de Portugal, en el año 1297 y perteneció al país luso durante 504 años, hasta 1801. Desde entonces, se considera que en Olivenza el portugués que se habla es el moderno de tipo alentejanos con algunos rasgos antiguos de origen español.

Vocabulario

A

  • Abadeo: carraleja, abadejo.
  • Abibe: avefría.
  • Abibre: travieso.
  • Abóbara: calabaza estofada.
  • Abruyar: empezar a brotar la bruya o yema de un injerto.
  • Aemoriari: engavillar las taramas para hacer carbón.
  • Afugadus: quemado.
  • Agaveta: cajón de la mesa de cocina.
  • Agrones: berros.
  • Al avío: ir de compras para comer.
  • Alabasa: romaza.
  • Alahtrar/Alastrar/Alantar: crecer lateralmente las ramas de un árbol.
  • Alarvisis: faroleo.
  • Albarda: pieza de aparejo de caballerías. Utensilio para cargar animales (burros, mulas…)
  • Albrisis: albaricoque.
  • Albroita: cebolla albarrana.
  • Alcarrota: algarroba.
  • Alcipresti: ciprés.
  • Alcofa: espuerta.
  • Alembro: me acuerdo.
  • Alfanhe/Alfanje: parte del molino de aceite donde se deposita la masa de aceituna molida.
  • Alfasa: lechuga.
  • Alfazema: espliego.
  • Alforja: utensilio de tela que se cuelga al hombro para llevar comida y otros utensilios.
  • Alguidari: baño.
  • Alicati: tenazas de la lumbre.
  • Alicim: romero.
  • Alicóptero: libélula.
  • Aliñabar: hilvanar.
  • Aliñavado: hilvanado.
  • Aliqueraro: alacrán cebollero.
  • Almohadón: travesero.
  • Alpaca: heno.
  • Alpargata: calzado de lona con suela de esparto o cáñamo, que se asegura por simple ajuste o con cintas.
  • Amañadu: arreglado.
  • Ambopea: ciempiés.
  • Amentulia: alcuza.
  • Andansio: enfermedad.
  • Andrinas: ciruelas.
  • Anduriña: golondrina.
  • Antopea: ciempiés.
  • Añugado: atragantado.
  • Apaleo: conversación.
  • Apoquinar: pagar.
  • Apurando: rematando.
  • Arcaflas: pendientes, zarcillos.
  • Arganillos: aretes para alumbrar los cerdos.
  • Arrabaseo/Arrabasero: el que come fruta en cualquier estado.
  • Arrillada/Arrejada: se utiliza para raspar el barro de los carros.
  • Arrusón: vestido muy bajo.
  • Artero: mañoso.
  • Asada: tinaja del agua.
  • Asafari: fuente.
  • Asetonas: aceitunas.
  • Asneras: ignorantadas, tonterías.
  • Assiadu: aseado.
  • Asubibi: aperitivos pequeños.
  • Atafullada: entrapada.
  • Atarracao: encerrarse por dentro.
  • Ataum: entonces.
  • Atayas: tinajas grandes del vino, de aceitunas y vinagre.
  • Atormentado: que va a hacer tormenta.
  • Atorrullarse: atolondrarse.
  • Atosigada: agobiada.
  • Atrapallada: atareada, trabajo entre manos.
  • Avellisi: vejez.
  • Avespura: avispa.
  • Aviao: llevar las cosas preparadas para comer.
  • Avivi: avefría.
  • Azubia: empanadilla.

B

  • Bacelo: plantación nueva de viñedo.
  • Bacuriño: cerdo pequeño.
  • Bácuro: cerdo.
  • Badalo: loca, traviesa.
  • Badana: mujer acabada, vieja.
  • Badila/badil: paleta de hierro u otro metal, para mover y recoger la lumbre en las chimeneas y braseros.
  • Badilejo: paleta de albañil.
  • Balburdia: barullo, jaleo.
  • Baldi: cubo.
  • Barbecho: estar labrado.
  • Barbulla: picadura infectada, grano, herida.
  • Barecha: mosca de la carne.
  • Barexa: mosca que estropea la carne.
  • Barrañali: baño.
  • Barrañón: baño grande de barro.
  • Barril: botijo.
  • Basarecu: pinico, orinal alto.
  • Bascullo: escoba basta para barrer.
  • Basofia: jactancioso, que se echa “pa’lante”.
  • Basoira: escoba.
  • Baulé: veleta, que piensa una cosa cada vez.
  • Baxiñu: bajo. 
  • Bebedela: borrachera.
  • Bicas: caños de las fuentes.
  • Bichito de luz: luciérnaga.
  • Bico: señal.
  • Bielgo: horquilla del campo, grande.
  • Biquera: punta del zapato.
  • Bisorga: elementa.
  • Blansia: sandía.
  • Boa: buena. 
  • Bom rapás: buen mozo. 
  • Borrega trillada: una ampolla reventada.
  • Botica: farmacia
  • Brabo/Bravo: patrón silvestre del injerto. “Injertar sobre bravo” (injertar sobre un árbol silvestre).
  • Brincus: pendientes de la reina.
  • Broquis: verdura parecida a la col de color morado.
  • Bruños: ciruelas.
  • Bruya: injerto, yema. Ej. “dame una bruya pa’ injertá”.
  • Búcaro: cafetera.
  • Buleta: bellota.
  • Busata: hucha.

C

  • Cabana: lo que se daba en los cortijos por semana para comer.
  • Cabetes: cordones de los zapatos.
  • Cabida: para colocar la ropa y los zapatos.
  • Cadela: perra.
  • Cágadus: tortugas.
  • Caganchin: herrerillo.
  • Cagarola: miedoso.
  • Cagarriña: cardillos.
  • Cahcabullo: cáliz. Cúpula, glande de la bellota.
  • Cajillo: ataúd.
  • Calabritas: montar en las espaldas.
  • Calda: agua caliente que se echa a las aceitunas en el prensado.
  • Calda: el agua caliente que se echa a la masa de aceituna en la operación de caldar (prensar la aceituna).
  • Calda: el agua caliente que se echa a la masa de aceituna en la operación de caldar.
  • Calesa: impacto que produce un repión a otro.
  • Caliche: la cal caída en el suelo.
  • Calsas: pantalones.
  • Caltín, casetín: calcetín.
  • Calzones/as: bragas.
  • Cambayota: caída.
  • Cambiada: zancada, paso largo.
  • Camisah: hojas de la mazorca.
  • Candea: candil.
  • Canicayu: perrito.
  • Canivetes: navajas mochas.
  • Cantarera: donde se colocan los cántaros.
  • Carbureros: acetilenos.
  • Cardensoli: cardiazol.
  • Carocas: mentiras.
  • Carocha: cucaracha.
  • Carolo: chicote.
  • Carosa: cucaracha.
  • Carrasa: garrapata.
  • Carrespeso: un enredo de lana.
  • Cartada: carga de mies.
  • Cascabelis: cascabeles.
  • Cascarada: descaro.
  • Catre: cama ligera, para una sola persona.
  • Cavanillo: cesto.
  • Cegato: miope.
  • Ceras de olivar: unidad de medida. Lo que tarda un hombre en labrar con una collera de mulas y arado durante todo el día de sol a sol.
  • Cigarrega: cigarra. 
  • Codis: cinturilla.
  • Coguta: pájaro pequeño parecido al pardal.
  • Colo: brazos.
  • Como: gajo.
  • Conversal: conversación.
  • Copu: vaso.
  • Corela/Curela: terreno labrado de poca extensión. Suerte de tierra.
  • Corremasa: apresado, nervioso.
  • Corrobia: vino que se bebe después de firmar un contrato. 
  • Costas: espaldas.
  • Cravos: claveles.
  • Cubícalo: habitación pequeña.
  • Cucharro: panera.
  • Cucurubacha: cucaracha.
  • Cuellu: conejo.
  • Cuenda: cordón que se mete por el hueco de la jareta.
  • Cuentru: cilantro.
  • Cuitadiño: pobrecito.
  • Culeros: pañales.
  • Currioli: planta silvestre de flores amarillas.
  • Curronchele/Curroncheleh: planta verde que se cría en los tejados.

CH

  • Chafaríz: pila de donde beben los animales.
  • Chapéu: sombrero.
  • Chero: mal olor. Ej. “hay un chero que apesta”.
  • Chinato: piedra pequeña.
  • Chinero: armario para guardar utensilios de cocina. 
  • Chita: poca calidad.

D

  • Descaqueado: limpio, reluciente.
  • Descomposta: descompuesta. 
  • Despique: aclaración de un enfado.
  • Destemida: desbarrada, fuera de quicio.
  • Diafa: gratificación que se hace al rancho de los obreros, después de terminar la recolección de aceituna.
  • Doctorisi: que quiere imponer siempre su entena.
  • Doniña: comadreja.
  • Duenti: enfermo.

E

  • Ehcancarar: abrir una puerta. 
  • Eita: llamada de atención.
  • Embarrar: blanquear.
  • Embatucado: admirado.
  • Embofiada: trabajo de mucho enredo y poco rendimiento.
  • Embollarse: llenarse de caca.
  • Embrullar: envolver.
  • Emperrado: empeñado.
  • Empestillar: discutir.
  • Empirufar: ganar el juego.
  • Empulerarse: subirse.
  • Entallar: pillar.
  • Entrisado de frío: arrecido de frío.
  • Encafuarse: meterse en casa.
  • Encalar: blanquear.
  • Encarrillarse: cerrarse.
  • Engadañado: encogido de frío.
  • Engargar: atragantarse.
  • Ensieradas (manos): agrietadas de frío.
  • Entrisca: frío.
  • Entrudu: carnaval.
  • Entrunfadu: enfadado.
  • Entumida: encogida, agarrotada.
  • Entupar: obstruir.
  • Enyuado: si un niño está empachado.
  • Enyuella: ponerse de rodillas.
  • Enyugado: atragantado.
  • Escachinar os parcos: matar los cerdos.
  • Escalfada de andar: cansada de andar.
  • Escancarar: abrir.
  • Escandalera: formar escándalo.
  • Escaravellu: escarabajo.
  • Esnela: ventana.
  • Espallafato: formar escándalo.
  • Espetera: donde se cuelgan los cacharros.
  • Espingarda: escopeta.
  • Espinger: caspa.
  • Espirrar: estornudar.
  • Espoliarse: revolcarse.
  • Esqueser: olvidar.
  • Estrafegu: cuando se tiene que hacer mucho.
  • Estrempis: estrébedes.
  • Estrugayo: levantada de cascos.
  • Estruncados: rotos.
  • Esturricar: quemar.
  • Excavacada: estropeada.

F

  • Faca: cuchillo.
  • Falluela: piedra para jugar al truqui.
  • Fallupas: castellanos o chispas que saltan de la lumbre.
  • Fañoso: mocoso, gangoso, rañoso.
  • Fariñera moli: morcilla de sangre.
  • Farpela: ropa vieja.
  • Farragua: persona desidiosa, dejada.
  • Fartadela: hartura.
  • Fascayada: puñalada.
  • Fastudu: persona habilidosa que trabaja en muchas cosas.
  • Fatexas: rastras para sacar el cubo del pozo cuando se cae.
  • Fatías: rebanadas fritas.
  • Fechar: cerrar.
  • Ferra: badil.
  • Ferru: la plancha.
  • Fervi-fervi: cuando una persona se mueve poco.
  • Fetexera: bruja
  • Fiambrera: recipiente para llevar la comida.
  • Filloxis: dulce parecido a los gañotes.
  • Fiscaya: ropa pasada de moda.
  • Fita: cinta.
  • Flusiñas: pájaro, pequeñísimo y gris.
  • Folgas: no hacer nada.
  • Fomi: hambre. 
  • Fondisa: que huele mal.
  • Forrajal: campo de forraje. En Olivenza es una tierra de poca cabida, situado en la campana del pueblo. Ej. “he vendido un forrajal de media fanega”.
  • Fradiño: alubias que tienen dos caras.
  • Franganito: pollo.
  • Fransello: cernícalo.
  • Fredas: monjas.
  • Fregón: trapo para fregar el suelo.
  • Frijón: alubias.
  • Fudurento: antipático y de mal carácter.
  • Furmiga: hormiga.
  • Furnalla: hornilla.
  • Furrusento: oxidado.
  • Fusiri: escaparse.

G

  • Gabeyoto: el que toma fincas en arriendo para subarrendarlas.
  • Gabino: cabina de teléfono.
  • Gafañote/Gafañoto: saltamontes, langosta.
  • Gaiboto: aviones, ave.
  • Galiquera: enfermedad venérea, sífilis.
  • Galo-pedrés: gallo.
  • Gameyón/Cameyón: forma de siembra en que la planta nace en la parte alta del lomo. Ej. “esa sementera está hecha un cameyón”.
  • Ganidu: avergonzado, quejándose.
  • Garfu: tenedor.
  • Gargalo: brocal del pozo.
  • Garganero: egoísta, acaparador.
  • Garrapatos: judías verdes.
  • Garrasa: garrapata. 
  • Gatada: faena mala.
  • Gera: cantidad de terreno que labra una yunta de sol a sol, o en un día. Ej. “He comprado 20 geras de olivar”.
  • Gomari: planchar.
  • Gomo: gajo de naranja. 
  • Grabullento: inquieto.
  • Grali: mortero.
  • Grão: garbanzo/grano. 
  • Graun/Graus: garbanzos.
  • Grilo: grillo.
  • Guantis: guantes.
  • Guisu: cascabel.

H

  • Haderlo: hacerlo. 
  • Haronda: cerda.
  • Herrerito chico: herrerillo común.
  • Herrerito con moña: herrerillo capuchino.
  • Herrerito grande: carbonero.
  • Hervillas: guisantes.

I

  • Imaginaria: guardia de noche. 
  • Infierno/Infiernillo: depósito a donde va a parar la masa de aceituna ya molida. Este era el nombre antiguo. Ahora se llama alfanje.
  • Informada: desarrollada.

J

  • Jamuga: silla de la mula.

L

  • Lagoa: charca.
  • Lahtrar: crecer lateralmente las ramas de un árbol.
  • Lambuzar: refregar.
  • Lambuzo: glotón. 
  • Lansoli: sábanas.
  • Lárgaro: tiznar con tiza.
  • Lavarinto: escándalo.
  • Lecri: abanico.
  • Lenguarón: bocazas, que no sabe guardar secretos.
  • Lensu: pañuelo.
  • Lerias: explicaciones más o menos pesadas.
  • Liboria: tonta.
  • Limpu: limpio. 
  • Loiro: laurel.
  • Londra ratiña: terrera.
  • Lusencú: luciérnaga.

M

  • Maca: silla.
  • Machada: hacha.
  • Machurrá: ganar mucho jugando.
  • Madorra: tonta, obsesiva.
  • Magarsa: margarita.
  • Magasón: burla.
  • Maharico: albahaca.
  • Malandro: gandul.
  • Maluco: ido de la cabeza.
  • Maluta: lucha.
  • Mamila: grano, quiste.
  • Manturiali: geranio, enredadera.
  • Marafona: pepona, muñeca jea o mal hecha.
  • Mariola: gandul, poco amigo del trabajo.
  • Marmelo: membrillo.
  • Marransona: mujer descuidada en la higiene.
  • Masaricu: albahaca.
  • Mascarra: tiznas.
  • Mascarrones: manchas al pintar.
  • Melaum: melón.
  • Melloras: mejorarse.
  • Merlus: mirlo.
  • Mexidas: movidas.
  • Michano: variedad de mosquito.
  • Michiriquera: meterse en todo.
  • Miedo: fantasma.
  • Millafre: cernícalo primilla.
  • Milleruco: abejaruco.
  • Miocas: lombrices.
  • Modernisi: moderno.
  • Mojadela: remojón.
  • Molisnar: lluvia finita, chispear.
  • Mondar: escardar:
  • Mondonga: morcilla con sangre y aliño.
  • Monti: cortijo.
  • Morgaño: araña.
  • Morral: utensilio para que comieran los animales (burros, ovejas, caballos, etc.) sin que se moviesen del sitio.
  • Mosicos: trocitos de pan que sobran.
  • Mursego: murciélago.
  • Mursela: morcilla.

N

  • Navayas: navajas.
  • Negral: hematoma, cardenal.
  • Negrón: oscuridón.
  • Nervosa: nerviosa.
  • Nodas: manchas.
  • Nógados: piñonate.
  • Noiva: novia.

O

  • Osga/Oshga: salamandra, salamanquesa.

P

  • Paderiña: la buena mujer que sale en el entierro del señor y canta por semana santa.
  • Palanco: avena loca.
  • Palostrato: regaliz.
  • Panaviaun: pasmao, tranquilo.
  • Pancas, estar en: estar en vilo.
  • Pándiga: juerga.
  • Panelero: servil, que da coba.
  • Panera: olla.
  • Panera: pila de lavar, o cucharro.
  • Pantana, caída de: caerse hacia atrás.
  • Paño: merienda, comida.
  • Papagayo: loro.
  • Papalbiya: garduña.
  • Paparro: vencejo.
  • Pardal: gorrión.
  • Pargüela: marica.
  • Parvuera: tonterías.
  • Pasarola: órgano sexual femenino.
  • Patarnal: descanso de la escalera.
  • Patarnero: agua vertida por el suelo y pisoteada.
  • Patatús: mareo o ataque.
  • Patetisi: caer en una catetada.
  • Pega: corneja.
  • Pegañisi: pegajoso en el querer.
  • Pejiguera: persona pedante, latoso/a.
  • Pendensia: estar pendiente a cargo.
  • Pentasilgo/ Pintasilgo: jilguero.
  • Pentiari: peinar.
  • Pentiarsi: peinarse.
  • Pepona: muñeca.
  • Perna: pierna.
  • Pero: manzana.
  • Perrunilha: torta pequeña, perrunilla.
  • Persevellu: chinche.
  • Pescuezo/pescueza: cuello.
  • Pésigo: melocotón.
  • Pial/Piali: umbral, banco de piedra
  • Picabuey: garcilla bueyera.
  • Picanso real: alcaudón real.
  • Picanso: alcaudón.
  • Picha: pene.
  • Pida: pedir dinero.
  • Pieciño: cuando se remata por abajo al embarrar, la cinta.
  • Pilfantes: dar puntadas largas y mal hechas.
  • Pilintra: desidiosa, mal vestida.
  • Pillera: topetón.
  • Pimienta: pimentón.
  • Pinera: cedazo.
  • Pinico: orinal alto.
  • Pinta: gota de cal.
  • Pintaiña: bollo en forma de gallina poniendo el huevo adornada con muchas cintas de colores.
  • Pisadela: pisotón.
  • Pisar: machacar «el pisao» (el machado de las comidas).
  • Pito de rey: cactus variado.
  • Piugas: calcetines.
  • Pombo: palomo.
  • Popa: mujer poco limpia.
  • Porrón: botijo.
  • Posío: no estar labrado, tierra no labrada.
  • Posta de pescado: trozo de pescado.
  • Pova/povicha: tacaño.
  • Poya: renta pagada en pan o en aceite al dueño del horno o del molino.
  • Poyo de la puerta de la calle: umbral.
  • Poza de agua: charcos.
  • Preguetas: puntas.
  • Presepio: a una cosa como adorno en casa, sin que nadie lo toque.
  • Pretina: bragueta.
  • Puchero: vasija de barro u otros materiales utilizada para cocinar.
  • Puleros: columpios, palos atravesados en las jaulas.
  • Purraum: porrón.

Q

  • Quitar: sacar.
  • Qushari: quejar.

R

  • Ramaum: granada.
  • Ramela: legaña.
  • Raños: mocos.
  • Rapa: tijereta, cortapicos.
  • Rapases: muchachos.
  • Raseras: rosales.
  • Rastrullada: cantidad de gente.
  • Ratus: ratones.
  • Rayari, brigari: reñir.
  • Recadito: dar recuerdos.
  • Regato: arroyo pequeño; remanso poco profundo.
  • Relatar: reñir.
  • Rencoyo: carnero con un solo testículo.
  • Rente: al filo.
  • Repesa: arrepentida.
  • Resconde: escondite (juego).
  • Retrato: fotografía.
  • Revenidos: blandos.
  • Revoco: pared sin cal blanca.
  • Revoludo: que no se está quieto.
  • Revulisio: alboroto.
  • Rezumbeña/Saltona: se dice de la aceituna que cae distante del árbol, al varearlo.
  • Ripar: pasar la mano a contra pelo. Malestar que ocasiona a los animales cuando se le corre la mano desde la extremidad de la cola hasta la cepa.
  • Riveras: arroyos.
  • Rodafoli: repollo.
  • Rodao: el juego de ruedas de los carros.
  • Rola: tórtola.
  • Ruda, la: una planta.
  • Ruilla: servilleta, paño basto u ordinario, normalmente de lienzo, que sirve para limpiar, especialmente la cocina.
  • Ruma: granada.

S

  • Sabola: cebolla.
  • Saboría: sosa, insustancial.
  • Sabugu: saúco.
  • Sacaliñas: cuando se pide mucho dinero seguido.
  • Sacana: roñoso, hipócrita.
  • Sacaohoh/Sacaoyus: libélula o caballito del diablo.
  • Salpicos: salpicar.
  • Salsa: perejil.
  • Sambugero: olivo silvestre.
  • Santaiña: vaquita del señor.
  • Santanita: mariquita.
  • Sapetarda: tonta.
  • Sartau: sartén.
  • Saudade: recuerdos.
  • Saya: combinación; ropa interior de la mujer.
  • Sayas de baela: refajo.
  • Sebo: dicho de admiración.
  • Sedisas: que huele mal.
  • Selli: coche de caballo.
  • Sero: cero.
  • Shimãu: jamón.
  • Shuleta: chuleta.
  • Shurari: llorar.
  • Sidra: cabello de ángel.
  • Sileruca: seta.
  • Sinoira: zanahoria.
  • Sirila: estar pelona.
  • Sirola: calzoncillo.
  • Siserón: cizaña.
  • Sopeira: fulana.
  • Sostén: sujetador.
  • Sota: criado.
  • Sucayus: cencerro, campanillos.
  • Surrelfa: persona callada, que nadie se entera de lo que hace.
  • Sursali: zarzal.

T

  • Tacois: tacones.
  • Tanjarina: mandarina.
  • Tanque: lavadero.
  • Taraca: cueva.
  • Tarda: sorda.
  • Tarefa: tinaja.
  • Téntiga: constante.
  • Terronero: collalba rubia.
  • Tiraoyus: libélula.
  • Tontuelo: petirrojo.
  • Tordea chica: zorzal.
  • Tordera: zorzal charlo.
  • Torriquina: calor excesivo.
  • Trébedes: patas de hierro para poner peroles al fuego.
  • Trepa: la cruz de un árbol. Ej. “se subió a la trepa de la olivera”.
  • Trinco: picaporte.
  • Trumboa: mujer de mala nota.
  • Turra: discusión.
  • Turrante: persona machacona, pesada.

V

  • Vacelo: plantación nueva de viñedo.
  • Vacinilla: orinal.
  • Vaforada: aliento pestilente, generalmente de vino fermentado.
  • Vagarito: despacio.
  • Varalis dos ócalus: varilla de las gafas.
  • Vasia: cofia.
  • Vellisi: vejez.
  • Vena: avena.
  • Ventas: narices.
  • Ventolera: mucho aire.
  • Viso: combinación.

Y

  • Yerbabuena: hortelana.
  • Yimau: jamón

Z

  • Zaguán: espacio cubierto situado dentro de una casa, que sirve de entrada a ella y está inmediato a la puerta de la calle.
  • Zaraboyos: barullo.
  • Zarrabuyo: lío, sin organización.
  • Zumbeña: aceituna que cae lejos del al varearla.

Fuentes:

Bollos podre

Otro alimento típico de Olivenza es el Bollo Podre, un producto de receta portuguesa, bolo podre, e incorporado en la gastronomía de la localidad rayana. Es uno de los dulces más vendidos en la pastelería Casa Fuentes que, desde hace un tiempo, le han dado un aspecto más novedoso, dándole apariencia de magdalena.

Ingredientes:

– Huevos

– Manteca de cerdo

– Almendra molida

– Harina

– Cáscara de limón

– Canela en polvo

– Azúcar

– Miel

– Aceite

Elaboración:

Por un lado, se prepara un cuartillo de miel en un recipiente de vidrio y, por otro lado, un cuarterón de azúcar. Después, se añadirán las yemas de doce huevos con la miel y se baten, al igual que se batirán sin detenimiento en ningún momento las claras incorporadas al azúcar.

Cuando las yemas se han integrado con la miel, se le incorporan también un cuarterón de la almendra molida, la cáscara rallada de un limón y dos cuartos de canela en polvo. Después se le echa un cuartillo de aceite, tres cuarterones de harina y, por último, la mezcla batida de las claras y el azúcar. Se remueve para que todo quede bien mezclado.

Se prepara el molde donde se va a hornear el bollo. Para ello, se unta con manteca de cerdo y se echa la masa, que se tapará con un papel. Inmediatamente, se mete en el horno a una temperatura normal ya que, si está muy caliente, se quemará por fuera y por dentro quedará crudo. Para comprobar cuándo está listo, hay que introducirle un palillo o una aguja y si no sale mojado de la mezcla, ya se puede sacar.

Para consumir, es preferible dejar enfriar.

Versión original de Bolo podre. Fotografía de la página web Cinco Quartos de Laranja.

 

Fuentes:

Técula Mécula

La Técula Mécula es el dulce típico de Olivenza y su historia es muy peculiar.

Los fundadores de Casa Fuentes, antes de tener la pastelería, tenían una posada en donde cada día recibían huéspedes. Un día, uno de ellos no podía pagar económicamente su factura, por lo que lo único que pudo ofrecerle fue un viejo baúl donde había libros y un recetario, en el cual se encontraban escritos los ingredientes y la elaboración de la Técula Mécula. La fundadora aceptó aquella contraprestación.

Con el tiempo, en 1942, abrieron la pastelería y, entre otros dulces típicos extremeños, decidieron hacer el de la Técula Mécula, siguiendo las instrucciones del recetario.

Se hizo muy famosa porque, según cuenta una de las nietas de los fundadores, fue encargada para una boda y fue todo un éxito. Así que, comenzaron a hacerla y desde entonces la patentaron y no pararon de hacerla de generación en generación, sin cambiar nada de su esencia.

Técula Mécula no es un nombre común, ni siquiera lo saben sus propios fundadores. Desde Casa Fuentes dicen que sus abuelos les transmitieron que era algo así como ‘para ti-para mí’, ‘para compartir’.

Ingredientes:

– 250 g. de masa quebrada

– 500 g. de azúcar

– 300 g. de almendra crudas

– 50 g. de tocino

– 6 huevos

– Harina

– 1 Limón

Elaboración:

Forrar un molde cilíndrico (de fondo separable) con la masa quebrada, previamente extendida sobre una tabla enharinada. A continuación, en un puchero al fuego, se prepara un almíbar con medio litro de agua y medio kilo de azúcar. A esta mezcla, se le añade también ralladura de cascara de limón.

Por otro lado, hay que machacar en un mortero las almendras crudas y peladas junto con el tocino bien troceado.

Aparte, se baten las yemas y una clara de huevo y se le añade la harina poco a poco, sin dejar de batir para que nos se creen grumos. Después se le añade el machado de almendras y tocino. A esa mezcla espesa que se ha creado, hay que añadirle el almíbar y remover muy bien para que todos los ingredientes se integren.

La mezcla resultante, se vierte en el molde donde se ha dejado preparada la masa quebrada y se introduce éste en el horno precalentado a una temperatura de 180 gramos.

Técula Mécula. Fotografía de Casa Fuentes.

A continuación, programa de radio “Con mucho gusto” de Canal Extremadura (2019), donde se habla de la Técula Mécula.

Fuentes:

Viradoble

Danza oliventina de origen portugués, aunque con diversas modificaciones. Se bailaba especialmente en las verbenas celebradas en la noche de San Juan y de San Pedro, las cuales tenían un carácter muy peculiar en el pueblo y recibían el nombre de “Las Muñecas” porque los jóvenes colocaban varias en diferentes lugares del pueblo y se trasladaban de unas a otras mientras cantaban y bailaban.

La letra, recogida en el libro “Cancionero popular extremeño” de Emilio González Barroso, es la siguiente:

(ESTRIBILLO)

Venid, corred y saltad

vamos a bailar

el virá viró;

bailemos con alegría

morena mía,

mi dulce amor.

Al son del vira te quise

y tú me quisiste a mí

bailemos el vira doble

que me hizo dueño de ti.

(ESTRIBILLO)

Me escribistes en la arena

me firmastes en la mar

los peces fueron testigos

vaya una barbaridad!

(ESTRIBILLO)

Ya sé que estás acostada

pero dormidita no

ya sé que estarás diciendo:

“Ese que canta es mi amor”.

(ESTRIBILLO)

Me quisistes, me olvidastes,

me volviste a querer

las chanchas que yo he deshecho

no me las vuelvo a poner.

 

Sin embargo, según la Federación Extremeña de Folklore, la letra es la siguiente:

Al son del vira te quise

y tú me quisiste a mí.

Bendito mi vira doble

que me hizo dueño de ti.

Me miraste te miré,

me sacaste a bailar.

Bailamos el vira doble

y volvimos a empezar.

Venid, corred y saltad y el vira bailad

que es fiesta mayor.

Venid y el garbo lucid,

cantad y reíd que llega mi amor.

Venid, saltad y corred que te viene a ver

el vira virón,

y quiero que mi amador

se rinda de amor al verme bailar.

(Estrofa instrumental)

Venid, corred y saltad y el vira bailad

que es fiesta mayor.

Venid y el garbo lucid,

cantad y reíd que llega mi amor.

Venid, saltad y corred que te viene a ver

el vira virón,

y quiero que mi amador

se rinda de amor al verme bailar.

Partitura de Vira-Doble. Fotografía de Federación Extremeña de Folklore.

Fuentes:

La uva

Es un hecho que en Extremadura el baile más tradicional es la jota y una de las más populares es la jota oliventina ‘La uva’, de origen portugués. Se trata de una representación total del folklore extremeño y originariamente fue bautizada como “Jotilla Oliventina”, su título real.

Es una tonadilla muy pegadiza y graciosa, en la que sus estrofas dejan ver ‘requiebros’ al revés que los mozos de la época dedicaban a las mozas. Sus versos son muy numerosos gracias a la invención de los hombres según la ocasión, pero la letra más cantada es la siguiente:

De la uva sale el vino

de la aceituna el aceite

y de mi corazón sale, ¡ay!

cariño para quererte.

 

 En Olivenza se suena

que nos queremos los dos

niégalo tú, vida mía,

que también lo niego yo.

 

(Estribillo)

(instrumental o con la siguiente letra:

a danzar, a brincar

a animar la función

y a alegrar la población)

 

Eres alta y buena moza

no te lo presumas tanto

que también las buenas mozas, ¡ay!

se quedan pa’ vestir santos.

 

Eres más chica que un huevo

Y ya te quieres casar

Anda, vé y dile a tu madre

Que te enseñe a trabajar.

 

(Estribillo)

 

Las muchachas de Olivenza

no son como las demás

porque son hijas de España, ay!

y nietas de Portugal.

tienen la dulce belleza

de la mujer lusitana

y la gracia y el salero

de las mujeres de España!

 

Partitura de la Jota de «La Uva». Fotografía del «Cancionero Popular de Extremadura (Tomo II) de Bonifacio Gil (1985)

 

Fuentes:

  • Jota: La Uva https://folkloreestremeno.wordpress.com
  • González Barroso, Emilio (1985). Cancionero Popular Extremeño; Págs. 80-81.
  • Jornadas de Coordinación de Música y Danza. Federación Extremeña de Folklore, 2015 https://www.folkloredeextremadura.com
  • Jotilla de la uva bailada por la Asociación de Coros y Danzas «Extremadura» de Badajoz en el XXXIII Festival Folklórico Internacional de Extremadura el jueves 19 de julio de 2012 en el Auditorio Ricardo Carapeto de Badajoz. https://www.youtube.com
  • Gil, Bonifacio (1998). Cancionero Popular de Extremadura- Tomo II; Pág. 785.
  • Fotografía de la portada: Cancionero Popular de Extremadura- Tomo II (Bonifacio Gil, 1998)

El Candil

‘El Candil’ originariamente era una melodía popular que le daba el nombre de Sayas del Baile del Candil. Debido a la ausencia de letra, no podía identificarse como una canción.

Su nombre se debe al “candil” que iluminaba las casas particulares en donde se bailaba durante las veladas invernales, mayoritariamente en Navidad. Y, aunque hacerla sonar con los instrumentos no sea algo fácil por el ritmo que la compone, la alegría que irradia hace que todo el que la presencia participe con palmadas acompañando a todo aquel que la baila.

‘El Candil’, que se asemeja con un fado corrido, fue cedida por F. González Santana. Es inspiración de otras melodías que son compuestas con similitud, como la de ‘Golegá’, en la ciudad portuguesa de Santarém, cuya letra recae en la autoría de Teófilo Borrallo, quien la compuso en los años 50.

En definitiva, ‘El Candil’ es una auténtica representación del folklore oliventino y extremeño. Ha logrado tanta repercusión a lo largo de los años que ha llegado a obtener una gran popularidad en otros países, colocándose incluso en el número uno de las listas de éxito de Francia gracias a un locutor que reprodujo la melodía en la radio en la que trabajaba.

Aunque, desde que tiene letra, lo más conocido es su segunda parte, se quiere dar a conocer su total composición:

EL CANDIL:

(TODOS)

Que se apague, (bis)

que se apague, (bis)

que tus ojos me iluminen

Que me pierden (bis)

 

(HOMBRES)

Si se apaga con el vuelo

de la falda mi candil

ya no podré ver tu gracia

porque estás lejos de mí.

 

(TODOS)

Cuidad de que no se apague, no

la mecha de este candil, sí, sí

que no le falte el aceite, no

para que pueda lucir, sí, sí

 

(HOMBRES)

Que su luz incierta ilumine

la danza que cantamos y bailamos

si se apaga nos asustamos

y no acabamos nuestra danza

con candil.

 

Fuentes: